miércoles, 16 de abril de 2008

Violencia

Luego de ese primer cierre de la universidad vendrìan otros màs por diversos motivos, hasta el hecho de que en ese primer año, sòlo pudimos realizar un semestre. Fuè una època dura y llena de mucha incertidumbre pues en cualquier momento ingresaba la fuerza pùblica a los predios de la universidad y habia que salir corriendo dejando lo que se estuviera haciendo. En cierta ocasiòn, en una de esas carreras, la policìa disparò sus gases lacrimògenos y una de sus bombas cayò justo delante por donde corrìamos; por supuesto tuvimos que pasar por encima y entre los gases que despedìan estos pequeños cilindros, los cuales al ser aspirados producìan una sensaciòn de ardor en los ojos, nàuseas y ganas de defecar simultàneamente, aparte de la asfixia que provoca la densidad del humo. Todo esto generaba un cùmulo de sentimientos que sòlo conducìan a hacer frente al agresor, por el sencillo deseo de mantener en alto nuestra dignidad, que se veìa pisoteada en cada acto represivo del gobierno. De esta manera se desencadenaban largas batallas de gases y tiros contra piedra y Molotov, lo que por lo general terminaba con uno o dos carros quemados, y compañeros detenidos, heridos y uno que otro muerto.

martes, 1 de abril de 2008

Enfermedades de los perros

Dermatitis de origen nutricional


El buen estado dermatològico del perro depende en gran parte de la disponibilidad de proteínas en su dieta, ya que el pelo está compuesto en un 95% de proteínas.


El valor nutritivo de las proteínas depende de su contenido en aminoácidos escenciales, así como de su digestibilidad y de su grado de asimilación y metabolización por el organismo. Recordemos que los aminoácidos escenciales son los precursores de las proteínas estructurales de la piel y pelo en desarrollo. Entonces, al existir una deficiencia de proteínas en la diesta, se producirá una disminución del diámetro del pelo y atrofia de la piel, ya que el organismo necesita sintetizar proteínas para otras estructuras más vitales.


Los síntomas más comunes de esta patología son: 1. Alopecias, pelo seco, áspero y sin brillo.

2. Crecimiento lento del pelo y largos períodos de caída del mismo.

3. Piel seca y delgada.

4. Úlceras por decúbito.

5. Edema de las extremidades.


El tratamiento indicado para este caso es corregir el desequilibrio se la dieta incorporando proteínas, cuyas cantidades terapéuticas son del 25% sobre materia seca. La mayoría de los alimentos concentrados para perros vienen con valores ricos y equilibrados de proteína según la edad del paciente.


Los cambios evolutivos se deben observar entre 1 y 3 meses después de iniciada la dieta terapéutica, siendo cuidadosos de vigilar el peso y ajustar los suplementos nutritivos se gún la respuesta, para evitar la obesidad.

sábado, 29 de marzo de 2008

Inicio en la universidad

Luego de los trámites correspondientes a la inscripción como estudiante de la Universidad Nacional, empezaron las clases en la facultad de Veterinaria, con materias básicas vistas en el colegio. Empezaron mis asistencias a las asambleas generales convocadas por el movimiento estudiantil en el Auditorio Central de la universidad. Asistìa màs por curiosidad que por tener una posiciòn ideológica definida, aunque como estudiante primíparo tenìa màs tendencia a la izquierda. Empecé a conocer sobre movimientos políticos como el MOIR (Movimiento Obrero Independiente Revolucionario), JUCO (Juventud Comunista), M-19 (Movimiento 19 de abril), ELN (Ejército de Liberación Nacional), FARC (Fuerza Armada Revolucionaria de Colombia), entre otros.
Iniciamos el semestre en enero de 1976. Fue el año de la toma de la embajada de la República Dominicana por parte del M-19. La embajada estaba ubicada sobre la carrera 30 de Bogotà, justo al frente de la universidad, motivo por el cual ocasionó un cierre preventivo de la misma, con paralizaciòn de todas sus actividades, el cual duró aproximadamente 2 meses, mientras se resolvía lo de la toma. Durante ese tiempo era obligatorio regresar a mi ciudad natal para reducir los costos de mantenimiento, los cuales corrían por cuenta de mis padres.

lunes, 22 de octubre de 2007

Mis primeros años II

Mi principal adversario a vencer fue el frìo de la ciudad; definitivamente querìa acabar conmigo. Salir era un suplicio. Por eso mi intenciòn era la de permanecer el mayor tiempo que pudiese en casa, pero como eso no era posible, decidì aplicar el viejo refràn aquel de que "para la mordedura de perro, pelos del mismo perro"; baños con agua frìa y salir a las actividades diarias bien temprano en la mañana, fueron el mejor remedio.
Se empezò a agrandar el cìrculo de amistades con los compañeros de la universidad, algunos vecinos y otras amistades de Chavita.

sábado, 20 de octubre de 2007

Mis primeros años

Corría el año 1976 cuando comencé mis estudios superiores en una ciudad totalmente diferente a aquella de donde era oriundo; de la provincia a la capital; de un colegio privado a una universidad pública; de un clima extremadamente caluroso a otro extremadamente frío; de un sitio con muchos amigos a otro donde no conocía prácticamente a nadie. La primera persona con la que hice contacto allí fue con Isabel Triana Cortés, llamada cariñosamente Chavita, una señora bogotana, cuya edad siempre fue un misterio para mi, nunca develado, aunque a la sazón aparentaba no menos de sesenta y cinco años, cabello corto blanco bien cuidado, una estatura aproximada de 1.55 m y una bronquitis crónica secuela de su adicción al cigarrillo en sus años juveniles. Vivía en uno de los barrios tradicionales de Bogotá, Teusaquillo, en la calle 32.

Mis primeros años como Universitario

Iniciando el año de 1976 comienzo mis estudios superiores en una ciudad totalmente diferente a aquella de donde era oriundo; de la provincia a la capital, de un colegio privado a una institución pública, de un clima extremadamente caluroso a uno extremadamente frío, de una plaza con muchos amigos a otra donde no conocía prácticamente a nadie. Con la primera persona que hice contacto y con la cual compartiría mis primeros años de estas experiencias, fue Isabel Triana Cortés. Una dama bogotana cuya edad siempre fue un misterio para mí nunca develado, aunque a la sazón aparentaba no menos de sesenta y cinco años, cabello blanco bien arreglado y aproximadamente 1.55 m de estatura; padecía de una bronquitis crónica, secuela de su adicción al cigarrillo ya dejada atrás. Vivía alquilada en una casa del tradicional barrio Teusaquillo de Bogotá por la calle 32.

Continuará.

Experiencias de la Vida Universitaria

Una de las etapas que marcan una huella profunda en el diario existir personal es definitivamente, nuestro paso por la universidad. Quienes hemos tenido este privilegio, podrán constatar y estar de acuerdo con esta afirmación, mientras su mente retrocede unos cuantos años para evocar los momentos vividos en el Alma Mater: algunos, en su propio terruño o lugar de nacimiento; otros tuvimos que dejar por tiempos intermitentes nuestras familias y amistades para desplazarnos a otras ciudades del mismo país; y en el último caso, viajar a países extraños, para completar nuestra preparación profesional.
Como ya es de suponer, en mi caso particular, mis horizontes se proyectaron fuera de mi ciudad natal pero dentro de mi país. Corría el año de 1976 cuando inicié mis estudios de Medicina Veterinaria en la Universidad Nacional de Colombia, en su sede principal en Bogotá. Fue un año difícil este y los venideros, debido a la convulsión política que sufría el país en aquella época.
Continuará.